Título largo para una crónica no tan larga, espero.

Mis obligaciones de albañil (hasta los c..... de obra está uno) han hecho que deje a un lado el blog y algo más importante: mis entrenos, así que pido disculpas por lo descuidado que tengo el blog últimamente.

El viernes 7 de mayo llegamos a Salobreña. Cuando fuimos a duchar a la princesita le vimos unas ronchas, así que nos fuimos a Urgencias a Motril y diagnóstico: varicela, tratamiento: "cuarentena", prohibido acercarse a ningún otro niño ni a ninguna mujer embarazada; miré con cara de póker a mi mujer y a la mañana siguiente paseíto muy agradable (en contraste con el viento que hizo la tarde del viernes) en busca de farmacia. Vuelta a la casa y prueba de embarazo, miro la prueba y una sola rayita ("¡nena, que no tas'!"), vuelta a jugar con la peke y a los pocos segundos: "Nono, que aquí ha salido otra raya". Alegría por todo lo alto (nos ha pillado de sorpresa, aunque los dos teníamos muchas ganas de aumentar la family).

El domingo no podía quitarme de la cabeza la "buena nueva", ni de la cara la sonrisa. Me dirijo a recoger el dorsal y busco a Cristóbal del Huelma 2003, no para hacer la carrera con él (quiero llegar a conocer a mi segund@ hij@), sino por echar un rato de charla antes de la salida. No lo veo pero sí a algunos del Jaén Clima, así que charlo un poco con ellos y me pongo a calentar.

Pistoletazo de salida y aunque no estaba bien situado, empiezo a pasar a gente sin mayores problemas, cuando llevamos unos cientos de metros, miro el gps y me asusto al ver que mi ritmo medio estaba sobre los 3'15'', así que levanto el pie del acelerador y me pongo en unos "cómodos" 3'45''.

Del Polideportivo nos sacaron al pueblo, pasando por la calle del Mercado, de aquí hacia el Peñón, Paseo Marítimo hacia Urbanización Mayorazgo, giro de 180º, Paseo Marítimo hacia Peñón, Vial descendente (hasta el puente nuevo), Vial ascendente y de nuevo buscamos el polideportivo (9,8 km).

La carrera aunque es el primer año que se celebra, la conozco perfectamente, mis suegros tienen un apartamento en Salobreña y he corrido mucho por sus calles, caminos y huertos. Más llana imposible, con algo de calor (como me gusta correr a mí) y con una humedad altísima (alguna pega tenía que tener). Así que aunque no llegaba en mi mejor forma me encontraba a gusto en carrera, además el no conocer a nadie hizo que no me agobiara con el ritmo de los demás.

Al pasar por el Mercado veo a mi equipo de animadores (suegros, mujer e hija) y salto para chocar la mano de mi hija (estaba en los hombros de su abuelo), qué fuerzas se tiene al principio de la carrera (y cómo se acuerda uno de estos excesos en los últimos compases).

Al empezar el paseo marítimo, bajo algo el ritmo y me sitúo sobre los 4'00 (esto de llevar gps es una maravilla), aún así sigo pasando algunos corredores, mientras que son muy pocos los que me pasan.

Al doblar hacia el Vial veo que los siguientes a los que tengo que dar caza los tengo bastante lejos, así que comienzo a apretar algo el ritmo y vuelvo a bajar de los 4', doy caza al grupito casi al final del Vial y al girar en la rotonda del puente del Vial observo a un corredor algo más adelante del Playas de Jandía muy pelado que se me figuró que era mi compañero de instituto, subcampeón de España y campeón del mundo de veteranos en 50 km Marcha (ahí es nada): Juanito Porras, así que apreté aún más (ya ni miraba el gps) para pillarlo y saludarlo, pero como no era y ya estábamos rozando el km 8 aceleré aún más (total pa' lo que queda).

Cuando acabamos el Vial, pensé en aflojar, estaba empezando a agotarme, pero ahí estaba mi chikitaja sentada en un bordillo (al lado de la gasolinera) y con su mano extendida para chocármela, así que me salí del grupillo para darle la mano y noté cómo se me cargaban las pilas. Es increíble la fuerza que puede dar el ver a los tuyos cuando crees que ya no puedes más.

Pillo aún algún corredor más y me permití el lujo de esprintar en los últimos 100 metros. Al final 37'34'', 71 de la general, 17 de los veteranos A, a una media de 3'46'' según la organización, de 3'49'' según mi gps.

Muy contento con la marca (es la primera vez que corro un 10000 "llanito") y más contento aún con volver a estar embarazado.

 A la semana siguiente anuncia ZP que no sólo me va a rebajar el sueldo y me lo congela de cara al año que viene (habrá que ir metiéndolo en el microondas para que se vaya descongelando), sino que también eliminaba el cheque bebé desde el 1 de enero de 2011 (coñi, podía haberlo hecho a partir del noveno mes de anunciar su medida, la fecha prevista de mi parto es el 10 de enero). En fin, ni eso logra bajar mi estado de euforia con mi embarazo.

Después de esta carrera las salidas brillan por su ausencia. Como quería hacer la Cazorla Trail Running (que era el 22 de mayo a las 13:30) quise probarme con el calor, así que el miércoles 19 nada más terminar de comer a las 3:45 de la tarde (con 37º) salí a darme una paliza de 15 km algo rompepiernas. Al llegar al Jontoya noté un bajón increíble, a la vez que ardía mi cuerpo y dejaba de sudar, me asusté mucho, tuvo que ser un golpe de calor porque estuve un par de días hecho polvo, con lo que descarté quedar con Manolo y Raúl para ir a Cazorla. Por cierto les reitero mi enhorabuena a los dos desde aquí, carrerón de bandera, Raúl vencedor absoluto de la prueba y Manolo 4º de veteranos (no pilló podio porque eran acumulativos los premios, injusto, soy de la opinión que si ya tienes un trofeo, ¿para qué quieres otro igual en la misma carrera?). A ver si salgo algo más con ellos y se me pega algo bueno.

 El sábado por la tarde, ya que no fui a Cazorla, retorné al circuito de carreras populares, con una de las que más tradición tiene en Jaén: La Legua Manuel Pancorbo. A pesar de mi baja forma y el incipiente resfriado me alegré de ir, sólo por ver a tant@ conocid@ y amig@, poder saludarl@s y echar un rato de charla.

Tanto me explayé con la gente que charlando con Alberto (compañero blogero) sobre mis últimos retos, me doy cuenta que están a punto de dar la salida y estoy ¡el último!. Veo a mi compañero José David algo más adelante y me voy con él, a pesar de eso no es que adelantara mucho. Pistoletazo y embotellamiento, hasta que torcemos la primera esquina y me subo a la acera para adelantar a todo el que pudiera, caos, adelantamientos por todos sitios, cruces imposibles, choques con las pizarras de los bares que atestaban las aceras, hasta que me encuentro en un grupito con un ritmo cómodo.

Tres vueltas a un circuito repleto de gente bastante animosa, me lo tomé con relativa calma y a pesar de que supuestamente he perdido chispa, sólo tardé 8 segundos más que el año pasado, para acabar los 4,76 km en 17'23'' (habrá que restarle algunos segundos por la mala salida), pero a una media muy buena de 3'37'' para una carrera que aunque suave, es un continuo sube-baja.

En definitiva, aunque el circuito que tenemos en Jaén es decepcionante para el que le guste el fondo, pero es la excusa perfecta para encontrarnos tod@s l@s que nos gusta y disfrutamos de este mundillo.

 

Al final no ha sido tan breve el relato como prometí, pero amigos, es lo que hay.