Muchísima gente en esta carrera. Nada más llegar me dí cuenta que iba a ser muy difícil seguir con la racha del podio. No sólo había cantidad sino mucha, pero mucha calidad. Yo que pensaba que al ser el domingo por la noche y final de mes de agosto no iban a aparecer ni las ánimas.

Fue mi reencuentro después del parón veraniego con el circuito de carreras populares, así que después de saludar a mis compañeros de club, hablé con Agustín para ver si le sonsacaba qué demonios se fumaba antes de cada carrera para haber dado ese altísimo salto de calidad y corearse con los intocables de arriba.

 

Me confirmó que había cambiado algunos hábitos y el entreno. A ver si se enrolla y la próxima vez que nos veamos me pasa su plan de entrenamiento, porque lo que es los hábitos no estoy muy por la labor de cambiarlos. No voy a renunciar a mis dos litros de cerveza, ni a mi doble ración de cocido o de chuletas y patatas fritas, en fin a todo aquello que según los médicos es tan malo, pero es que está tan rico... Lo siento, por lo menos por ahora, me chifla comer a mansalva y beber cerveza fresquita.

Quizás debiera meter algo más de pasta en mi dieta, para el volumen de kilómetros que me meto a la semana y teniendo en cuenta que quiero prepararme ultradistancias y montaña, voy a tener que aumentar y mucho los hidratos de carbono.

Bueno, a lo que iba, que me desvío del tema; llegué con mucho tiempo para calentar y cuando aún me estaba haciendo mis pajas mentales de que no había venido Pruden, ni Rafa Aguilar, ni David, con lo que quizás podía hacer aún podio, apareció David con Luis y Rafa (creo que se llama), con lo que se borró de mi mente el hacer podio.

Detallazo de la organización de reunirnos justo antes de la salida para explicar el recorrido y comentarnos que se había desbordado el tema de la participación, con lo que posiblemente faltaran camisetas. Que no nos preocupáramos, que si esto ocurriera, se apuntaría a todo aquél al que le faltara y se le mandaría a su casa. Un diez para ellos, por tratar al último como al primero, por tener agua fresquita al llegar de la carrera, por darnos un bocadillo (que me vino de maravilla, ya que hasta las once de la noche no llegue a casa), por el zumo para poder tragar el bocadillo, por su afán por querer que todo saliera bien (encabezados por un simpatiquísimo José Javier Olea), por organizar carrera para los pekes con medalla para todos, por meternos por la pista de atletismo, etc.

En cuanto a la carrera fueron dos vueltas iniciales a la pista de atletismo, nos sacaron por un circuito urbano, otra vuelta a la pista de atletismo, volvimos a salir al pueblo y llegada en el parque de al lado de la pista de atletismo, con bastante público tanto en la pista de atletismo como en la llegada.

Si hay que poner alguna pega a la carrera (por lo menos bajo mi punto de vista) es que debería de haberse hecho dos carreras de 4 km., ya que el inicio de una carrera tan llana con más de 160 participantes en la pista de atletismo, a pesar del ruego de la organización de que los más lentos dejaran libre la pista uno, fue un poco caótico.

Yo no salí muy mal, pero el problema es que me quedé encerrado en la calle 1, no podía abrirme para intentar adelantar, con lo que veía como poco a poco se me iba escapando David sin poder hacer nada, cuando acabamos la segunda vuelta y a pesar de tenerlo relativamente cerca aún, he de reconocer que no tenía fuerzas para acercarme, pienso que de haberlo intentado me habría quedado sin fuelle para el resto de la carrera.

Eran 4 km muy llanos y muy rápidos. Al salir de la pista de atletismo, adelanté a un corredor del Fondolivo y me cerré, cortándole por completo su trayectoria (en ese momento me acordé cuantas veces me lo habían hecho a mi y lo mal que me sentaba), le pedí mil perdones y volví a abrirme para no estorbarle.

Adelanté algunos puestos más (creo que el del Fondolivo se me escapó), y cuando encaramos el parque de llegada tenía muy cerca a un veterano de la Guardia Civil, que me había comentado Agustín que era muy rápido, con lo que pensé que no iría tan mal como creía.

Llegada a la meta como suelo llegar en estas carreras, cansado, aunque no exhausto, porque no hubo sprint final.

 

25 de la general, 6º de veteranos A, con un crono de 13'42'' a una media de 3'25'' el km. Si hace un año me hubieran dicho que me iba a mover en estos tiempos me habría partido de la risa.

Espero no perder mucha velocidad cuando empiece a preparar largas distancias y montaña.